miércoles, mayo 20, 2009

Pajaritas
caja de cartón














Cajapalabras
Caja de cartón



Cajapalabras
Atrás

Cajapalabras
Frente



Cajapalabras
Uno de sus lados




domingo, julio 10, 2005

Diario de una imaginadora


Graciela Gómez Sala y alondra son una misma persona. De profesión imaginadora viene practicando sus sueños desde hace muchos años.

  • Dibuja y sueña.
  • Pinta y sueña.
  • Crea objetos y sueña.
  • Hace artesanías y sueña.
  • Escribe y sueña.
  • Da clases a sus alumnos... y sueñan juntos.

Sus sueños incluyen varios proyectos en marcha:

Alondra ilustradora

Quebramar
diseño para pousada en Canoa Quebrada, Ceará, Brasil.






¡Glup!

Mis primeros "pininos" dibujando en la compu, allá por el 2001.



¡Queburp! ¿Ñantugí?

Dibujos con tinta. El yacaré es colaboración de mi sobrino Bruno (5),

el resto digitalizado.

Heliorosa y las ranas misteriosas (serie)

Partí de un heliograbado (papel sensible y amoníaco), luego escaneado de objetos y, finalmente, ¡¡¡ A digitalizar!!!








Somos tres


Técnica digital.


Somos todos

Dibujo con lapiceras de colores sobre una caja de cartón.



Esperándola


Técnica digital




Buscando la llave


Técnica digital




Pequeñas cosas (para el Nano Serrat)


Escaneado y técnica digital. Esta ilustración formó parte de un libro, que se le regaló a Joan Manuel Serrat, con participantes de todo el mundo.




Los locos de la luna


Técnica digital


Clarita y el plato de loza azul (serie)

Estas ilustraciones a lápiz forman parte del cuento del mismo nombre de mi autoría (inédito).



El circo llegó al pueblo.

Dibujo con lapiceras de colores. Ilustración para la muestra del Foro de Ilustradores de Argentina en la Feria del Libro Infantil ' 06.




Boceto para mural


Boceto con lapiceras de colores para un mural a realizarse en la localidad de Patricios, Ptdo. de 9 de Julio, Prov. Bs. As., Argentina.




¿Hay álguien ahí?


Dibujo con lapiceras de colores y luego intervenido digitalmente.






Punto de salida


Lápices de colores sobre caja de cartón



Cartulina


Ésta serie de 6 bocetos formará parte de una futura historieta.
















Gatos en el tapial

Dibujo sobre papel, con tinta (lapicera símil Rotring).



Cuidando el huevo (serie)


Dibujo sobre papel con lapiceras de colores con puntas finitas-finitas.




¡¡¡Ya viene... ya viene!!!


Dibujo digital




Conejos en el Reino de Caroteno
Escaneado de objetos y trabajo digital.



Abriendo pétalos


Dibujo a tinta sobre papel reciclado.


Variadas superficies me dan motivo e incentivan para ir creando imágenes.
El papel - comercial o artesanal - el cartón, la computadora, muros u objetos varios me sirven de soporte para expresarme.
Muchas veces estas imágenes despiertan en mí el deseo de escribirles una historias que terminan siendo cuentos infantiles o para adultos.
Otras... luego del cuento, aparece la ilustración.

Hijos de la Luna








Hijos de la Luna nació por un incondicional amor, que siempre tuve, a nuestro satélite, allá por diciembre de 2001.
La idea es reunirse arriba de un puente - el Puente Negro - cada mes, en cada noche de luna llena.
Estos encuentros suceden siempre de manera imprevisible.
Podemos ser muchos, hasta sesenta personas, o muy poquitos ¡yo sola! esperando desde ese puente verla salir a Selene.
Puede sonar algún celular desde lugares lejanos para contarnos que están viendo su luna. Recibimos mails desde otros horizontes: España, Brasil, Chile... y nos cuentan de ella, la luna.
Hay veces en que nos acompañan los sonidos del sikus de Hugo o la guitarra de Araceli. Solemos leer algún texto o poema donde la luna sea protagonista.
Hay otros encuentros con exposiciones de pinturas, fotos... puede llegar a surgir algún juego.
O Lasi (de Amigos del Espacio) lleva su telescopio y nos cuenta los secretos del Universo.
Siempre Guillermo gusta de prender un fueguito en el lomo del terraplén que sostiene el puente y el que lleva su hamburguesa es asada allí, mientras el chisporroteo nos abriga en las noches frescas.
¿Quiénes van? el que así lo desea, grandes y chicos, todos son recibidos con mucha alegría.
Todos compartimos la misma emoción cuando la luna asoma por el Oriente.
¡Cada vez la luna es una fiesta!
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Informe del encuentro del 21 de julio de 2005:

Frío, mucho frío en la ciudad; pero no tanto arriba del Puente Negro. El cielo no mostraba la posibilidad de ver salir la luna, estaba muy nublado. Sin embargo -mientras Guillermo y Renzo (6) alimentaban el fuego- y entre abrazos a los que iban llegando (Alejandra, Margarita, Agustina, Diego, Cristina) Guillermo leyó un poema de León Felipe muy acorde con la situación de ese momento. Les dejo un fragmento:

Esta noche no hubo luna
Ahora camino de noche

porque las noches son claras
y esta noche no hubo luna
no hubo luna amiga y blanca y
había pocas estrellas,
pocas estrellas y pálidas.
Y era todo triste sin la luna amiga

y era todo negro sin la luna blanca...

También agregué una foto, regalada por Margarita, de una bella luna casi de día.
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La pluma oscilante


A La pluma oscilante me gustó subtitularla Patio de juegos cibernéticos porque la idea inicial fue que allí pudiéramos pasar momentos lúdicos mediante las computadoras.
Con el paso del tiempo los que se han ido reafirmando son los juegos literarios.
La idea no es alcanzar la perfección sino más bien la de desarrollar la creatividad a través de la palabra escrita. Yo coordino estos juegos desde el lugar de la inventiva, las desestructuras y la libre expresión más que desde el virtuosismo literario, para eso cada uno podrá ahondar en las fuentes de personas especialistas en literatura.

Están los que juegan (escriben) y están los que sólo gustan de leer lo producido por los otros.
En estos momentos, julio de 2005, se ha terminado la escritura de cuentos colectivos. Cerca de veinticinco personas, formando cinco grupos, escribieron alternativamente a partir de un mismo párrafo inicial. Fue muy gratificante ver los resultados: cinco cuentos diferentes que superaron la expectativa inicial.
Los integrantes se extendieron como las ramas de un árbol, fueron llegando personas de otras latitudes, otras provincias y otros países. Esto originó nuevos lazos de amistad que aún perduran.

Hay otras propuestas: escribir a partir de imágenes gráficas sugerentes, o de alguna palabra, o varias palabras, etc. Suele suceder que algún participante proponga alguna actividad y ésta se reenvía al grupo. No hay un patrón de movimientos... ellos varían según las respuestas de todos.
Y eso es lo interesante.

Queda pendiente la realización de juegos relacionados con la expresión plástica; esto se vuelve más difícil porque no todos saben dibujar con programas de computadoras.

Alondra escritora


Aquí les muestro uno de mis cuentos. Más adelante les haré conocer otros.

El donativo

… La primera vez que lo escuchó, señala, fue cuando se dirigía hacia la puertita del fondo, la de su despensa, a buscar no puede precisar qué. Dice que hacía mucho frío en esos días y que pensó se trataba del revuelo típico de los pájaros al caer la tarde.

La segunda vez, detalla, sucedió aproximadamente dos meses después, cuando se sentó a mirar el anochecer bajo el alero, de cara al mar. Comenta haber pensado que las gaviotas, allá abajo, estarían dando cuenta de algún pescado dejado por la marea baja.

Cuando llegaron los primeros calores estivales, manifiesta que cree recordar la tercera vez. Y esta vez, parece, se convenció de que los grillos solían excitarse con las altas temperaturas.

La cuarta vez sucedió a muy pocos días de la tercera –explica, aún hoy con desconcierto.
Y especifica que fue allí cuando decidió empezar a investigar el origen del sonido.
Y que se cuidó muy mucho de contárselo a nadie. Sabía, comprendía que era algo muy difícil de explicar.

La quinta, y las otras cada vez más persistentes ocasiones, dejaron de asustarlo para dar lugar a una escrupulosa indagación -que enumera aquí- en cada uno de los rincones y objetos de la cabaña.
Que se olvidaba de comer en sus tiempos, que el sueño era postergado para oportunidades futuras y que casi no hablaba con nadie de las cercanías. Cada momento era usado en la búsqueda del origen del irregular suceso.

Sólo puede aseverar que el último día del verano pasado logró definir de dónde provenía. Fue cuando, para escuchar con mayor definición, acercó su oído izquierdo a ese libro -el de tapas sepias, de badana algo raída- y localizó en él la procedencia de la resonancia. También era la primera vez que veía ese tomo y que no sabe por qué motivos, ni cómo, estaba allí en ese anaquel.

Que los demás libros le pertenecen sí, pero no da razón del de las tapas sepias.
Que desde entonces éste no deja de emitir sus sonoridades sin poder regulársele horarios y vehemencia.

Informa finalmente que le resulta ya imposible conciliar la convivencia en su inmueble con este ejemplar y su inverosímil comportamiento y por dicho motivo ha decidido hacer un donativo con el volumen más arriba mencionado.
Hecho por el cual queda asentado en este documento que el citado libro –el de tapas sepias, de badana algo raída- pasa a ser inventariado como el volumen 12.583 y será archivado bajo el código X-97-J, en el sector R de la Sala IV.

Graciela Gómez Sala. 1º de julio de 2003.